Paso 1. Ante un inicio de discusión con otra persona, piensa: ¿Voy a aceptar esa emoción nociva para mi? ¿Voy a aceptar ese "regalo" que no me interesa? No olvides que eres tú quien decide aceptar o no el enfado, la crítica o la ofensa.
Paso 2. Ante un desaire o una ofensa, mantén el control: No es necesario que respondas en el mismo idioma. Como dice Proverbios 15:1 "La respuesta amable calma el enojo, pero la agresiva echa leña al fuego."
Paso 3. Ante una situación tensa, intenta responder con gracia y quitando hierro al asunto: así estarás haciendo gala del alto nivel de Inteligencia Emocional que posees.
Ya finalizamos el artículo, así que ya sabes que ahora debes pasar a la Acción:Recuerda, cuando te encuentres ante un "regalo" que no te gusta, ¿Lo vas a aceptar?
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